Antima, un vino tinto que será un referente de la bodega

SINOLS ANTIMA ha sido elaborado con uva de la variedad Cariñena procedente de vides viejas autóctonas del Ampurdán, que son de baja producción.

Los productores de vino tienen que competir cada vez con más especialización y con productos diferenciados. Con la elaboración de ANTIMA, un vino tinto de producción limitada, de la excelente cosecha de 2001, y de denominación de origen Empordà – Costa Brava, la bodega Empordàlia da un paso adelante para situar sus vinos, y sobre todo los de la marca SINOLS, entre los mejores de España. ANTIMA es un vino de carácter propio, marcada por una fuerte personalidad.

Su elaboración ha sido el resultado de una rigurosa selección de uva de la variedad Cariñena, procedente de las vides viejas autóctonas del Ampurdán, y de un posterior y largo proceso de crianza. Las viñas proceden de cepas viejas, de baja producción, cultivadas desde siempre bajo la influencia de la tramontana, aclimatadas a esta castigada orografía de suelo rocoso y pizarroso, transformado por la agricultura, el viento, la lluvia, el sol y la sequía.

Por medio de una cuidadosa elaboración del vino se potencia y respeta el fruto de la vid, y se consigue este vino excepcional que refleja la tierra ampurdanesa a cada sorbo. El proceso se basa en el tratamiento de la viña respetándola de la manera más natural, de modo que el fruto aguante el máximo tiempo posible en la vid antes de recolectarlo. Así se concentra el máximo de sustancias en el grano de uva, y se alcanza una buena sobremaduración. Es de esta forma que se puede vendimiar a mano, en el momento óptimo, cuando la uva está completamente sana, madura y equilibrada.

En la elaboración de SINOLS ANTIMA han dominado las largas fermentaciones / maceraciones, con bugades y algún delestage intercalado, a menudo con microoxigenación. Todas estas técnicas de vinificación respetan el fruto, y nos permiten extraer de la piel y de la uva el máximo de fruta, de aroma, precursores y taninos, que pasan al vino y hacen que adquiera personalidad propia y de unas cualidades organolépticas que lo distinguen del resto.

Después de un largo proceso de crianza en depósito, el SINOLS ANTIMA –que debe su nombre a un linaje de origen normando del siglo X-, ha reposado doce meses en botas de roble francés antes de ser embotellado. El resultado es un vino de gran intensidad de color, potencial aromático sorprendente y rico en gustos. Es denso en volumen y sabroso, con una larga y agradable persistencia aromática.